El Predictor de quiebra conocido como Z-Score combina varios de las indicadores financieros más significativos dentro de una derivación estadística que fue publicada inicialmente por el Dr. Edward I. Altman en 1968 y desarrollada en una muestra de empresas industriales. Desde entonces, el algoritmo se ha perfeccionado hasta lograr un 95 % de confiabilidad en la exactitud de la predicción de quiebra, con dos años de anterioridad a la situación de insolvencia, también en empresas no industriales y que no coticen en bolsa. Las variables del Z-Score de Altman que determinan la fortaleza financiera de una firma son:

 

Inglés

Significado

Español

Significado

CA

Currents Assets

AC

Activos Corrientes

TA

Total Assets

AT

Activos Totales

SL

Net Sales

VN

Ventas Netas

EN

Interest

IN

Gastos Financieros

TL

Total Liability

PT

Pasivos Totales

CL

Current Liabilities

PC

Pasivos Corrientes

VE

Market Value Of Equity

VM

Valor De Mercado

ET

Earnings Before Taxes

UAI

Utilidad Antes de Impuestos

RE

Retained Earnings

UR

Utilidades Retenidas

Con base en estas variables, Altman derivó las siguientes ecuaciones que, posteriormente, fueron utilizadas para la determinación del indicador Z-Score (entre paréntesis el equivalente en inglés):

 

X1 = AC - PC (CA - CL) se dividide por AT (TA)

 

Para Altman, este es el menos significativo de los factores al ser una medida de los activos líquidos netos de la firma con respecto a sus activos totales. AC - OC (CA - CL) se conoce como fondo de operaciones o capital neto de trabajo.

 
X2 = UR (RE) dividido por AT (TA)

 

Un factor más representativo, porque es una medida en un plazo más largo referente a la política de retención de utilidades, aunque ésta cuenta puede ser manipulada, de alguna manera, y podría crearse algún sesgo en sus resultados.

 

X3 = UAI (ET) + IN (EN) se divide por AT (TA)

 

El factor más importante, pues la utilidad es el objetivo principal de cualquier actividad económica y de su volumen depende la fortaleza financiera de la firma. Los gastos financieros se agregan a las utilidades pues este costo no detrae de la rentabilidad de la firma.

 
X4 = VM (VE) se divide por PT (TL)

 

Un indicador más significativo que el anterior. Señala la capacidad de la firma de sufrir una declinación en el valor de los activos. En algunas ocasiones, VE puede ser substituido por el resultado de AT - PT (TA - TL), es decir por el patrimonio contable registrado; sin embargo,  se sostiene que no siempre el valor patrimonial es cercanamente equivalente al valor comercial.

 

X5 = VN (SL) se divide por AT (TA)

 

Este es uno de los indicadores más significativos, porque ilustra las ventas que son generadas por la inversión total de la compañía representada por sus activos.

 
Con estos resultados se formula una ecuación que permita obtener un valor numérico que es el Z-Score de Altman:

 
Z = 1.2(X1) + 1.4(X2) + 3.3(X3) + 0.6(X4) + 1.O(X5)

 
En términos generales el indicador Z-Score se puede interpretar así:

 
3.0 o más, Probablemente la empresa no tendrá problemas de solvencia en el corto y mediano plazo, aunque factores tales como mala gestión, fraude, desaceleración económica, y otros pueden causar una cambio inesperado.

 
2.7 a 2.99, Señala alguna seguridad relativa, pero se sitúa dentro de un área de observación (área gris) y está debajo del umbral de más alta seguridad.

 
1.82 a 2,7 Probablemente pueda tener problemas financieros en un lapso de dos años. Ésta es el intervalo más bajo del área gris y exige tomar medidas drásticas para evitar la quiebra o insolvencia total.

 
Menos de 1.81, indica que la empresa prácticamente incurrirá en quiebra. Normalmente una firma no recupera su solvencia si se encuentra con un resultado así.

 

Este primer planteamiento fue adelantado con una muestra de 66 empresas, la mitad de las cuales habían quebrado durante los 20 años anteriores y la otra mitad seguía operando a la fecha del estudio (1966). A los estados financieros de las empresas de la muestra se les calculó un total de 22 razones financieras, de acuerdo a las categorías estándar de análisis: liquidez, rentabilidad, apalancamiento, solvencia y actividad.

 

Posteriormente, fueron seleccionadas cinco variables que parecían arrojar los mejores resultados de acuerdo a los siguientes criterios:

 

1. Observación estadística de varias variables y la contribución relativa de cada una de ellas;

2. Evaluación de correlación entre las variables relevantes;

3. Estimación de la precisión en la predicción; y

4. Aplicación de juicio y criterio del analista.

 
El resultado sirvió para encontrar la función discriminante final que se transcribió anteriormente. Sin embargo, como la muestra tomada por Altman sólo incluía empresas manufactureras cuyas acciones cotizaban en bolsa de valores, pronto se detectó la limitación de dicha función al no cubrir ni las empresas no inscritas en el mercado de valores ni empresas comerciales o de servicios.

 

Por tal motivo, se desarrollaron los modelos conocidos como Altman Z1 y Altman Z2, que pretendían corregir los vacíos comentados.

Página siguiente de éste artículo >>